Un par de noticias me han llamado la atención este domingo:
El cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, acusa a varios programas de radio de la Cope, entre ellos «La Mañana» de FJL, de fomentar la "agitación y la crispación", y de provocar la "desafección de muchas personas respecto a la Iglesia". (Fuente) Y yo que creía que los que machacaban a la Iglesia día sí, día también eran los de la Sexta, con Wyoming a la cabeza, seguido de cerca por Buenafuente y su trouppe, los de «Sé lo que hicisteis...», la línea editorial de esa cadena, Cuatro con Eva Hache y compañía, Gabilondo, etc. El señor Sistach se ha tragado el discurso de la izquierda con anzuelo, plomada y casi la caña entera. Eso es lo que vienen denunciando desde hace años Federico Jiménez Losantos, César Vidal, Libertad Digital y poquitos más. Si los que somos de derechas adjetivamos de facha a uno que sea un poco más conservador que nosotros, hemos comprado el discurso de la izquierda. Si vamos pidiendo perdón por apoyar a Aznar, a Bush o a FJL, hemos perdido la batalla antes de comenzar a luchar. Si no somos capaces de rebatir las sandeces de la corrección política, creada a imagen y semejanza de la izquierda más reaccionaria, estamos acabados. De eso se trata. No crispamos nosotros, no crispa la Cope. Que yo recuerde, quien se echó a la calle en 2002, 2003 y 2004 sin muchos motivos más que desalojar al PP de Moncloa fue José Luis Rodríguez, un malnacido que ha confesado que la crispación le conviene. Somos nosotros los que estamos en el punto de mira. Nos machacan sin piedad constantemente, día tras día, por atrevernos a decir algo en contra del orden zapateril establecido. Lo explica muy bien Cromwell. Mª Antonia Iglesias y Enric Sopena creen en la libertad de expresión, salvo cuando atacan a sus amos y señores. ¿Censuraron el secuestro de la portada de El Jueves? Seguro que sí. ¿Y la subvenión a la obra «Me cago en Dios»? Seguro que también.
Y seguro que están de acuerdo con la libertad de expresión de Roberto Qumata, que hoy ha escrito una barbaridad en El Correo Gallego, llamando nazis a los israelíes, y IV Reich sionista a Israel. (Fuente) José Cohen analiza a fondo el artículo.
Era una bonita tarde de domingo...
El cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, acusa a varios programas de radio de la Cope, entre ellos «La Mañana» de FJL, de fomentar la "agitación y la crispación", y de provocar la "desafección de muchas personas respecto a la Iglesia". (Fuente) Y yo que creía que los que machacaban a la Iglesia día sí, día también eran los de la Sexta, con Wyoming a la cabeza, seguido de cerca por Buenafuente y su trouppe, los de «Sé lo que hicisteis...», la línea editorial de esa cadena, Cuatro con Eva Hache y compañía, Gabilondo, etc. El señor Sistach se ha tragado el discurso de la izquierda con anzuelo, plomada y casi la caña entera. Eso es lo que vienen denunciando desde hace años Federico Jiménez Losantos, César Vidal, Libertad Digital y poquitos más. Si los que somos de derechas adjetivamos de facha a uno que sea un poco más conservador que nosotros, hemos comprado el discurso de la izquierda. Si vamos pidiendo perdón por apoyar a Aznar, a Bush o a FJL, hemos perdido la batalla antes de comenzar a luchar. Si no somos capaces de rebatir las sandeces de la corrección política, creada a imagen y semejanza de la izquierda más reaccionaria, estamos acabados. De eso se trata. No crispamos nosotros, no crispa la Cope. Que yo recuerde, quien se echó a la calle en 2002, 2003 y 2004 sin muchos motivos más que desalojar al PP de Moncloa fue José Luis Rodríguez, un malnacido que ha confesado que la crispación le conviene. Somos nosotros los que estamos en el punto de mira. Nos machacan sin piedad constantemente, día tras día, por atrevernos a decir algo en contra del orden zapateril establecido. Lo explica muy bien Cromwell. Mª Antonia Iglesias y Enric Sopena creen en la libertad de expresión, salvo cuando atacan a sus amos y señores. ¿Censuraron el secuestro de la portada de El Jueves? Seguro que sí. ¿Y la subvenión a la obra «Me cago en Dios»? Seguro que también.
Y seguro que están de acuerdo con la libertad de expresión de Roberto Qumata, que hoy ha escrito una barbaridad en El Correo Gallego, llamando nazis a los israelíes, y IV Reich sionista a Israel. (Fuente) José Cohen analiza a fondo el artículo.
Era una bonita tarde de domingo...
